Los días del rey David se acercaban a su fin, Dios estaba
cerrando el capítulo de su vida.
David, cometió muchos errores en su pasado, desde el punto de
vista militar y como líder de su ejército, traicionó a uno de sus leales comandantes
de nombre Urías, no respetó a la esposa de éste mientras estaba en el campo de
batalla, y además dio una orden para que en el fragor de la lucha contra sus enemigos, lo dejaran solo y no tuviera posibilidad de
sobrevivir, lo asesinó.
Dios lo confronta y David se arrepiente, pero debe afrontar
las consecuencias de sus malas acciones, y debido a ello entre otras cosas,
pierde el trono (el lugar de privilegio que un día recibió de Dios).
Cumplido el tiempo, Dios lo restaura espiritualmente, en el
liderazgo y recupera el trono.
El Señor nos deja a modo de epílogo de la vida de este hombre,
que decidió buscar a Dios en todo momento, aun siendo muchas veces vencido por
sus pasiones humanas, los siguientes versos:
2 Samuel 23:1-3
Ultimas palabras de David
estas son las palabras postreras de David.
Dijo David hijo de Isaí,
Dijo aquel varón que fue levantado en alto,
El ungido del Dios de Jacob,
El dulce cantor de Israel:
el Espíritu de Jehová
ha hablado por mí,
Y su palabra ha estado en mi lengua.
el Dios de Israel ha
dicho,
Me habló la Roca de Israel:
Habrá un justo que gobierne entre los hombres,
Que gobierne en el temor de Dios.
Camarada, Dios aun no ha cerrado el capítulo de tu vida, no
endurezcas tu corazón cuando Él te confronte, corre a los pies de Jesucristo
arrepentido, hay un final feliz para tu historia de vida!!!.
Este miércoles, Dios quiere escribir en tu corazón renglones de perdón y restauración, con la tinta roja carmesí de su Hijo Jesucristo.
Este miércoles, Dios quiere escribir en tu corazón renglones de perdón y restauración, con la tinta roja carmesí de su Hijo Jesucristo.
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